Medicina obstétrica

ENFERMEDAD TROFOBLÁSTICA GESTACIONAL: MOLA

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La Dra. Melgar nos cuenta que la enfermedad trofoblástica gestacional (ETG) es una patología que se caracteriza por el crecimiento y desarrollo anormal del trofoblasto después de una fertilización anormal o fecundación anómala. Suele ser de buen pronóstico, pero tiene un potencial agresivo, dada su capacidad de invasión y persistencia.

TIPOS DE ENFERMEDAD TROFOBLÁSTICA GESTACIONAL
Dentro de la ETG tenemos la mola hidatidiforme y la neoplasia trofoblástica gestacional (NTG), (de la que hablaremos en otro vídeo). Es una patología de muy baja prevalencia, en torno a 1 de cada 1000 embarazos, más frecuente en Asia que en Europa o América.

FACTORES DE RIESGO
Los más importantes son la edad materna (menos de 16 o más de 40 años) y una gestación molar previa. Si existe antecedente de gestaciones molares repetidas, existe un mayor riesgo de sufrir una NTG.

GESTACIÓN MOLAR
Mola hidatidiforme: gestación con placenta anómala con grados variables de hiperplasia trofoblástica y edema vellositario. Se clasifica en completa y parcial, y son entidades distintas desde un punto de vista clínico, morfológico y citogenético. Además existe la mola invasiva, que es la variante con capacidad de infiltrar el miometrio y diseminarse a distancia.

– MOLA COMPLETA: suele presentarse como sangrado vaginal en segundo trimestre, con útero aumentado de tamaño. A veces también hiperémesis e hipertiroidismo bioquímico sin clínica. En este caso, un óvulo vacío es fecundado por un espermatozoide que a continuación duplica su ADN, resultando en un cariotipo androgenético diploide, habitualmente 46, XX (10% 46, XY). En raras ocasiones un óvulo vacío es fecundado por dos espermatozoides (dispermia). La hCG sérica es mayor de 100 000 (90%).
– MOLA PARCIAL: los síntomas son escasos, aunque puede presentarse con un sangrado vaginal, aborto subclínico o incompleto al final del primer trimestre o inicio del 2º. El útero no suele estar aumentado de tamaño y raramente asocia hiperemesis o hipertiroidismo bioquímico. Casi siempre se forma por un óvulo vacío, que es fecundado por dos espermatozoides, resultando en un cariotipo triploide (triploidía diándrica, con dos cromosomas paternos y uno materno), habitualmente 69, XXY.
– MOLA INVASIVA: suele aparecer a partir de mola completa que invade miometrio y/o vasos uterinos. No se considera una verdadera neoplasia, pero si una entidad maligna clínicamente, ya que puede infiltrar el miometrio y metastatizar.

DIAGNÓSTICO
La clínica principal es metrorragia, hiperémesis y útero aumentado de tamaño.

ECOGRAFÍA TRANSVAGINAL: es la técnica de elección con la que se suele realizar el diagnóstico de sospecha. Sirve para valorar la presencia de embrión, vascularización placentaria, posibilidad de gestación extrauterina.
La clásica “tormenta de nieve” de la mola completa puede no verse durante el primer trimestre.
Los quistes tecaluteínicos promitentes pueden aparecer hasta en un 50% y desaparecen de forma espontánea incluso después de varios meses.

EL DIAGNÓSTICO DEFINITIVO ES ANATOMOPATOLÓGICO (AP): la ETG se origina a partir de trofoblasto placentario, que se compone por citotrofoblasto, sincitiotrofoblasto y trofoblasto intermedio.

ACTITUD DIAGNÓSTICA ANTE ETG:
Cuando existe la sospecha clínica: sangrado vaginal + hiperémesis + útero aumentado de tamaño, con un examen ginecológico acorde y hallazgos ecográficos compatibles, es preciso:
– Determinación hCG. También se recomienda perfil básico y tiroideo.
– Evacuación uterina.
– Confirmación histológica. Si se confirma ETG, hacer control hCG postevacuación.

DETERMINACIÓN HCG:
Ante la sospecha de ETG se debe hacer una determinación sérica de hCG Es recomendable la hCG total, pero también puede usarse la beta-hCG (más comúnmente utilizada). Es importante utilizar el mismo test para diagnóstico y seguimiento.

TRATAMIENTO
Tras la sospecha ETG, el legrado por aspiración nos permitirá el tratamiento y confirmación diagnóstica del proceso. Preferiblemente bajo control ecográfico.

SEGUIMIENTO:
El seguimiento es clave para diagnosticar a tiempo la posible NTG y poder iniciar tratamiento lo antes posible. Se realiza determinando cuantitativamente los niveles de hCG sérica.

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