- PODCAST
- Qué son las malformaciones uterinas
- Origen embriológico
- Tipos principales de malformaciones uterinas
- Cómo se diagnostican
- Relevancia clínica y reproductiva
- Tratamiento y manejo individualizado
Qué son las malformaciones uterinas
Las malformaciones uterinas son anomalías congénitas del aparato genital femenino que se originan durante el desarrollo embrionario. Su importancia clínica no depende tanto de su frecuencia como de sus posibles repercusiones sobre la fertilidad y la evolución obstétrica. En muchas pacientes son un hallazgo casual y no producen síntomas, pero en otras se han relacionado con esterilidad, abortos de repetición, parto prematuro o presentaciones fetales anómalas.
Por eso, su diagnóstico no debe abordarse de forma simplista. No toda malformación uterina implica necesariamente mal pronóstico reproductivo, pero tampoco conviene minimizar su relevancia cuando existe un contexto clínico compatible, especialmente en pacientes con infertilidad o con antecedentes obstétricos desfavorables.
Origen embriológico
Para entender estas anomalías es necesario recordar su origen embriológico. Los conductos de Müller o paramesonéfricos dan lugar en la mujer al útero y a las trompas de Falopio. La porción distal, descrita en el resumen como los tubérculos de Müller, participa en la formación del tercio superior de la vagina.
Las malformaciones uterinas aparecen cuando se altera alguno de los procesos normales de desarrollo, fusión o reabsorción de estas estructuras. Esa base embriológica explica por qué las anomalías pueden afectar no solo al cuerpo uterino, sino también al cuello uterino, a la vagina o a estructuras asociadas. Entender este punto es útil porque ayuda a interpretar mejor la anatomía de cada malformación y su posible repercusión clínica.
Tipos principales de malformaciones uterinas
Existen varias clasificaciones, pero una de las más aceptadas ha sido la propuesta por la American Fertility Society (AFS) en 1988. Esta clasificación distingue distintos grupos de anomalías congénitas del útero.
- Agenesias o hipoplasias: afectan al desarrollo de estructuras como el cérvix, el fondo uterino, las trompas, la vagina o combinaciones de varias de ellas.
- Útero unicorne: se desarrolla un solo hemiútero y puede existir un remanente del segundo cuerno.
- Útero didelfo: presenta dos cuerpos uterinos y dos cérvix.
- Útero bicorne: existen dos cavidades o cuerpos uterinos que comparten un único cérvix.
- Útero septo: aparece un tabique intracavitario que divide el útero.
- Útero arcuato: el contorno externo es normal, pero existe una pequeña escotadura en el fondo uterino.
Desde el punto de vista clínico, no todas estas anomalías tienen la misma importancia. Sería un error asumir que todas se comportan igual o que requieren el mismo enfoque terapéutico.
Cómo se diagnostican
La técnica de imagen más utilizada y con mayor rentabilidad diagnóstica es la ecografía 3D. Su valor radica en que permite estudiar de forma bastante precisa la morfología uterina, tanto la cavidad como el contorno externo, algo clave para diferenciar entre entidades que pueden parecer similares pero no lo son, como el útero bicorne y el útero septo.
La resonancia magnética suele reservarse para los casos más complejos o cuando la ecografía no permite una caracterización suficiente. Esto tiene lógica: la resonancia no debe verse como prueba de primera línea en todos los casos, sino como una herramienta complementaria cuando el estudio anatómico requiere mayor precisión.
En la práctica, el diagnóstico correcto depende mucho de la calidad de la imagen y de una interpretación adecuada. Una mala clasificación anatómica puede llevar a decisiones clínicas erróneas.
Relevancia clínica y reproductiva
La mayoría de las malformaciones uterinas son asintomáticas. Sin embargo, se han asociado con esterilidad, abortos de repetición, parto prematuro y malposición fetal. Este vínculo clínico es el motivo por el que a menudo se estudian en el contexto de reproducción o ante antecedentes obstétricos adversos.
Ahora bien, conviene ser rigurosos: una asociación no significa que toda paciente con una malformación vaya a presentar necesariamente esos problemas. Del mismo modo, encontrar una malformación no implica automáticamente que sea la única causa de la esterilidad o de las pérdidas gestacionales. La interpretación debe hacerse caso por caso.
En obstetricia, además, algunas de estas anomalías pueden relacionarse con una peor adaptación del embarazo a la cavidad uterina o con presentaciones fetales anómalas, lo que ayuda a entender su posible impacto clínico. Pero el grado real de repercusión depende del tipo de malformación y de la historia reproductiva concreta de la paciente.
Tratamiento y manejo individualizado
En cuanto al tratamiento quirúrgico de las anomalías congénitas uterinas, el resumen es claro: no hay estudios que hayan demostrado de forma sólida un beneficio real sobre la fertilidad o sobre los resultados obstétricos de manera general. Este punto es importante, porque obliga a evitar un enfoque intervencionista automático.
Por tanto, la cirugía no debe indicarse por inercia ni por el simple hecho de detectar una alteración anatómica. El tratamiento debe individualizarse en función del tipo de malformación, de los antecedentes reproductivos, de los síntomas y del contexto clínico de cada paciente.
Ese enfoque prudente es el correcto. En medicina reproductiva y endoscopia ginecológica, una actitud razonable no consiste en operar toda anomalía, sino en seleccionar bien los casos en los que una intervención puede tener sentido clínico. En resumen, las malformaciones uterinas requieren un buen diagnóstico anatómico y una interpretación clínica cuidadosa antes de decidir cualquier tratamiento.
Hola, me han dicho que mi útero está en anteversion,HTM 75mm, con endometrio 15mm y con cavidad arcuata.
Con eso podría quedarme embarazada.
Gracias
Hola May, depende de la morfología de tu útero, pero en ocasiones si es posible. Es una duda que debes compartir con tu ginecólogo/a, ya que en la posibilidad de embarazo también influyen otros factores. Un abrazo
Hola May…ninguna malformación uterina, como el explicamos en la el vídeo, imposibilita el embarazo, aunque en algunas ocasiones hace que sea más difícil que tener hijos… Como dice mi compañera, lo mejor es comentar cada caso con tu ginecólogo/a
Hola, antes que nada BRILLANTE lo que hacen.
Me surgió la duda, la eco 3D no se recomienda realizarse en fase proliferativa, eso dice »Diagnóstico ecográfico de las malformaciones uterinas y anomalías del tracto
genital inferior-SEGO-».
Y aprovecho y hago 2 preguntas:
Podrán enviarme el pdf de Dermatosis, genial el cuadro, una consulta de guardia que siempre hay que repasar.
Y con respecto a la ligadura tubaria, que dice la legislacion de la edad de realización, puede una adolescente solicitarla? Necesita consentimiento de adulto responsable?
De nuevo, felicitaciones por todo el trabajo.
Saludos,
MG
Hola Mary,
Para la eco 3D, siempre se vera mejor en fase secretora, pero depende de la malformación, tal vez lo puedas ver también en proliferativa.
El texto de dermatosis vamos a intentar subirlo próximamente, solo nos queda editarlo.
Con respecto a la ligadura de trompas, tenemos un vídeo que se llama esterilización definitiva, búscalo en área Profesionales.
Un abrazo y gracias por tu comentario!!!
Gracias por la respuesta (y por todo el trabajo que hacen)
Hola, mi ecografia pone «utero en anteversoflexion bicorne», quisiera saber si eso puede tener que ver con el hecho de sufrir mucho dolor y síntomas en la menstruación, además pone «ovario izquierdo 31mm x 21mm y ovario derecho 33mm x 25mm» eso afecta también la fertilidad? Tengo que preocuparme por eso? Gracias
Hola Abigail, para preguntas personales sobre tu diagnóstico debes consultar con tu médico. Este es un canal de formación. Si te interesa, tenemos un vídeo sobre malformaciones uterinas para pacientes en el área mujer. Un abrazo