PATOLOGÍA MUSCULOESQUELÉTICA POSTPARTO

LESIONES POSTPARTO MUSCULO-ESQUELÉTICAS

La Dra. Gala Melgar nos cuenta que, la patología musculoesquelética en el postparto es un conjunto de trastornos y molestias que pueden surgir tras el parto, afectando a diversas estructuras del cuerpo de la madre, desde músculos y huesos hasta ligamentos y articulaciones.

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LESIONES Y ALTERACIONES MUSCULOESQUELÉTICAS POSTPARTO: Estas son las patologías que trataremos en este vídeo • Incontinencia urinaria • Prolapso de órganos pélvicos • Incontinencia fecal y anal • Diástasis de rectos • Diástasis sínfisis púbica • Dolor lumbar – coccinia

ANATOMÍA SUELO PÉLVICO VAGINA: órgano con capacidad de contracción notable tras el parto, aunque no retorna completamente a su tamaño previo al embarazo (estado nuligrávido). Alrededor de la tercera semana postparto, se pueden observar que vuelven los pliegues en la vagina, como resultado de la disminución del edema y la vascularización.

HIMEN: Tras el parto, los restos del himen se reemplazan por las carúnculas himeneales, pequeñas protuberancias en la entrada vaginal.

MÚSCULOS PÉLVICOS: Estos músculos son esenciales para la función y estabilidad del suelo pélvico. El proceso del parto puede llevar a un estiramiento fascial y a traumatismos. Estos eventos pueden causar una relajación de los músculos pélvicos que no necesariamente retorna con facilidad a su estado previo al embarazo. Esto puede manifestarse en síntomas como incontinencia urinaria y prolapso de órganos pélvicos. Los principales músculos del suelo pélvico son: • Elevador del ano: compuesto los músculos puborectal, pubococcígeo e ileococcígeo. • Músculos del esfínter anal y uretral: cruciales para el control de las heces y la orina. • Membrana perineal: compuesta por el músculo bulbocabernoso, perineal transverso e isquicabernoso.

TEJIDOS CONECTIVOS: conectan los músculos con las paredes laterales de la pelvis y el sacro, proporcionando soporte y estabilidad.

INCONTINENCIA URINARIA Y PROLAPSO DE ÓRGANOS PÉLVICOS: Durante el embarazo y el parto, la presión en la región pélvica puede provocar debilitamiento en los músculos, ligamentos y tejidos de sostén, llevando a fenómenos como la incontinencia urinaria (IU) y el prolapso de órganos pélvicos (POP). Factores de riesgo: principalmente que el primer parto después de los 30 años y la macrosomía fetal. El primer parto es el que tiene mayor impacto. Prevención: mientras que se podría pensar que ciertas intervenciones, como la cesárea, podrían prevenir estas afecciones, esto no es enteramente cierto. La cesárea no elimina el riesgo y no se debe considerar una medida preventiva. Por otro lado, los ejercicios profilácticos del suelo pélvico durante el embarazo aún carecen de evidencia sólida. INCONTINENCIA FECAL Y ANAL: Similarmente, la presión ejercida durante el proceso de parto puede afectar el correcto funcionamiento del recto y el ano, resultando en incontinencia fecal y anal. Esta situación requiere una evaluación detallada para determinar su gravedad y proceder con un tratamiento adecuado. Incontinencia fecal: Pérdida involuntaria de heces. Incontinencia anal: Pérdida involuntaria de heces y/o gases. Causas: Las principales causas son: • Lesiones nerviosas y musculares durante el parto. • Lesiones en el esfínter anal debido a desgarros de III y IV Grado durante el parto. • Lesión del nervio pudendo por estiramiento y compresión durante el paso del feto por el canal del parto. Factores de riesgo: • Nuliparidad. • Episiotomía línea media. • Uso de fórceps. • Macrosomía fetal. Influencia del parto: El mayor impacto es con el primer parto, pero puede empeorar con embarazos y partos vaginales posteriores. • El tipo de parto juega un papel importante: el embarazo por sí solo no incrementa el riesgo. • El parto con instrumentos sí parece aumentar el riesgo, aunque no se detectan diferencias entre ventosa y fórceps. • El riesgo aumenta significativamente en casos de desgarro del esfínter anal. Es esencial para mejorar el pronóstico estar entrenado para detectar y tratar este tipo de desgarros en el postparto inmediato y no una vez aparece la incontinencia. Prevención y protección: – La episiotomía rutinaria NO previene la incontinencia urinaria ni fecal. – A pesar de algunas creencias, la cesárea no parece disminuir el riesgo de incontinencia anal o fecal. No es recomendable usar la cesárea como prevención primaria. Algunos autores si recomiendan su utilización como prevención secundaria. – El masaje perineal preparto y compresas tibias en el periné durante el parto si pueden ser útiles. – La protección del periné durante el expulsivo es fundamental.

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