Atrofia vulvo-vaginal

ATROFIA VULVO-VAGINAL

El Dr. Juan Modesto nos cuenta que, la atrofia vulvovaginal es una condición que afecta a muchas mujeres, especialmente después de la menopausia. A continuación, responderemos algunas preguntas comunes sobre la atrofia vulvovaginal para ofrecer una comprensión clara y consejos sobre cómo mejorarla.

¿QUÉ ES LA ATROFIA VULVOVAGINAL?

La atrofia vulvovaginal es un adelgazamiento, sequedad y pérdida de elasticidad de las paredes de la vagina y la vulva. Esta condición es consecuencia de una disminución en los niveles de estrógenos en el cuerpo.

¿POR QUÉ SE PRODUCE LA ATROFIA VULVOVAGINAL?

Se produce principalmente debido a la disminución de los niveles de estrógeno en el cuerpo, lo cual es común durante y después de la menopausia. Otros factores que pueden contribuir son la lactancia, algunos tratamientos contra el cáncer y la cirugía de extirpación de los ovarios.

¿ES MUY FRECUENTE?

Sí, es una condición bastante común. Se estima que más de la mitad de las mujeres postmenopáusicas experimentarán algún grado de atrofia vulvovaginal. Sin embargo, muchas de estas mujeres nunca consultan con su médico por creer que es una consecuencia inevitable del envejecimiento.

¿QUÉ SÍNTOMAS PRODUCE UNA ATROFIA VULVOVAGINAL?

La atrofia vulvovaginal puede llevar a una variedad de síntomas que afectan la calidad de vida de las mujeres. Estos síntomas incluyen:

SEQUEDAD VAGINAL: Una de las quejas más comunes. Esta sequedad puede hacer que la piel de la vagina y vulva se vuelva más frágil y propensa a fisuras o desgarros.

PICOR O ARDOR: Este síntoma puede ser constante o aparecer ocasionalmente, y a menudo se intensifica después de las relaciones sexuales o al orinar.

DISPAREUNIA: Es el término médico para el dolor durante las relaciones sexuales. Este dolor puede variar desde una leve molestia hasta un dolor agudo y punzante.

INFECCIONES VAGINALES RECURRENTES: La disminución de estrógeno puede alterar el equilibrio de la flora vaginal, lo que puede aumentar el riesgo de infecciones como la vaginosis bacteriana o las infecciones por hongos.

MOLESTIAS AL ORINAR: Algunas mujeres experimentan síntomas urinarios como una sensación de ardor al orinar, urgencia miccional o infecciones urinarias recurrentes.

REDUCCIÓN DE LA LUBRICACIÓN: Durante el acto sexual, algunas mujeres pueden notar una disminución de la lubricación natural, lo que puede conducir a una mayor fricción y dolor.

¿QUÉ TRATAMIENTOS HAY?

Antes de explicar los distintos tratamientos, es importante que entiendas que NINGUNO DE ELLOS tiene un efecto inmediato. Todos ellos tardan semanas o meses en alcanzar su efecto máximo, por lo que debes tener paciencia cuándo tu médico te recete alguno de ellos. La constancia es lo más importante para obtener resultados satisfactorios.

ESTROGENOTERAPIA TÓPICA: Son, probablemente los tratamientos más utilizados. Estos tratamientos proporcionan estrógeno directamente a los tejidos vaginales para ayudar a restaurar la función y aliviar los síntomas. Pueden presentarse en forma de cremas, tabletas o anillos vaginales que contienen estrógeno. Su uso puede mejorar la elasticidad, grosor y acidez del tejido vaginal, así como aumentar la lubricación natural.

LUBRICANTES Y HIDRATANTES VAGINALES: Los lubricantes son productos que pueden aplicarse antes o durante las relaciones sexuales para reducir la fricción y el dolor. Los hidratantes o humectantes son productos diseñados para mantener la humedad en la vagina y aliviar la sequedad a largo plazo.

MEDICAMENTOS NO HORMONALES: Existen medicamentos, como el ospemifeno o la prasterona, que actúan sobre los receptores de estrógeno en la vagina. Estos medicamentos pueden ayudar a aliviar los síntomas de la atrofia vulvovaginal, con un efecto similar al hormonal, pero sin usar hormonas propiamente dichas.

TRATAMIENTO CON LÁSER VAGINAL: Este es un enfoque relativamente nuevo que utiliza láser para estimular la producción de colágeno en el tejido vaginal. Puede ayudar a mejorar el grosor y la elasticidad de la pared vaginal, y a reducir los síntomas de sequedad y dolor. Su eficacia aún no está probada, pero los resultados observados hasta ahora son prometedores.

¿PUEDO O DEBO SEGUIR TENIENDO RELACIONES SEXUALES?

Sí, puedes seguir teniendo relaciones sexuales. De hecho, mantener una actividad sexual regular puede ayudar a mejorar la circulación y la elasticidad de la vagina. Sin embargo, es esencial comunicarse con tu pareja sobre las molestias que puedas sentir y utilizar lubricantes si es necesario.

¿VA A DESAPARECER LA ATROFIA?

La atrofia vulvovaginal no «desaparece» por sí sola, pero su gravedad puede variar con el tiempo y puede ser manejada efectivamente con tratamientos adecuados. La atención médica y el seguimiento regular son esenciales para manejar los síntomas.

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