Enfermedades benignas y de transmisión sexual

Recomendaciones tras conización

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TRAS UNA CONIZACIÓN CERVICAL (PACIENTES)

En temas anteriores hemos hablado de lo que es una conización, las causas por las que se realiza y las posibles complicaciones, así como oportunidades de curación tras su realización. En este tema vamos a hablar de cómo se puede reducir la aparición de nuevas lesiones, y si es conveniente o no realizar la vacunación en estas pacientes.

¿CÓMO PUEDO REDUCIR EL RIESGO DE NUEVAS LESIONES?

– Uso de preservativo: mínimo durante los 6 primeros meses, momento en el cuál se realizará la prueba para ver si continúa el VPH. Tras esta prueba, tu médico te aconsejará si es conveniente seguir utilizándolo.

– Píldora anticonceptiva: Existe mayor riesgo de persistencia del VPH entre las usuarias a largo plazo de este método. La recomendación de dejar los anticonceptivos tiene aún más sentido si se sustituye por el preservativo hasta la desaparición del virus.

– Dejar de fumar. El consumo de tabaco interfiere con la capacidad del sistema inmune para defenderse del VPH, predisponiendo a una infección persistente y por tanto aparición de nuevas lesiones.

– Vacunarse frente cáncer de cuello de útero. Puede reducir hasta el 60-80% el riesgo de nuevas lesiones en mujeres que ya han sido tratadas mediante conización cervical. Es imprescindible hacer la pauta completa de 3 dosis.

¿POR QUÉ ME DEBERÍA VACUNAR?

Las mujeres ya tratadas por una lesión previa se pueden beneficiar de la capacidad preventiva de esta vacuna ya que:
– El riesgo de cáncer de útero en mujeres tratadas por una lesión precancerosa es mayor que el de la población general durante los siguientes 10-20 años. Tiene más posibilidades de contraer una nueva infección VPH, y desarrollar nuevas lesiones en el cuello del útero u otras zonas del aparato genital.
– A mayor edad, existe menor capacidad para eliminar la infección por el virus. Por lo que existe mayor posibilidad de que el virus persista, y produzca lesiones premalignas o cáncer a lo largo del tiempo.
– La infección previa por un tipo de VPH no siempre significa protección frente a nuevas infecciones por ese mismo tipo de virus, suponiendo un riesgo potencial de desarrollar nuevas lesiones.

Es importante que entendáis que la vacuna no cura la lesión actual ni el virus actual. El objetivo es reducir el riesgo de nuevas infecciones y lesiones por el VPH y aportar un beneficio adicional a la conización.

La vacuna previene de infecciones por los tipos de VPH que incluya. El 16 y 18 las incluyen todas, y entre ellos causan más del 70% de los casos de cáncer de cuello. Pero además protege parcialmente frente a otros tipos de VPH no incluidos, que ocasionan aproximadamente otro 13% de los casos.

Lo recomendable es administrarla lo antes posible, pero será tu médico/a quien te aconsejará sobre cuál es el mejor momento para administrar la vacuna, y qué tipo administrar.

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